Algunas conductas de riesgo en los y las adolescentes como el abuso del alcohol y otras drogas
10 Octubre 2008 | Publicado por Editor BRAHA en Alcohol y Tabaco, Para los Padres, Prevención de Drogas
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La adolescencia suele ser una etapa intensa y crítica, llena de cuestionamientos, interrogantes, cambios biológicos, físicos y psíquicos, exploraciones, fantasías, etc., cuyo objetivo fundamental es alcanzar la estabilidad e identidad del adulto. El conflicto y/o la crisis y sus intensidades, generalmente, son normales y esperados.
Los púberes y adolescentes, que experimentan o abusan del alcohol y otras drogas, lo hacen dentro de un contexto de búsqueda de identidad, incertidumbre, reafirmación de su sexualidad y de transición hacia la adultez. Pero al lograr llegar a ella, muchos dejan de consumir.
Otros chicos y chicas, que son los denominados problemáticos, son aquellos que debido a una serie de razones terminan abusando e intensificando el consumo de alcohol y otras drogas, llegando eventualmente a la adicción.
Pero ¿Cuáles serían los factores que entrarían en juego para el desarrollo de la drogadicción? Pueden ser características personales (débiles de carácter, manipulables, falta de asertividad y autonomía, vale decir “incapacidad para decir lo que uno piensa así como para “decir no”, etc.).
O padres que no han asumido sus principales roles y funciones, ni modelan adecuadamente frente a sus hijos (en el caso del alcohol: con un vaso de cerveza en la mano y un cigarrillo en la otra, aconsejan al hijo o hija de no recurrir a estas drogas); por otro lado, emocionalmente ausentes, dominantes, fiscalizadores, etc. A veces una madre sobreprotectora en extremo que ahoga al hijo o hija y no le permite aprender a enfrentarse al mundo o, a veces, dominantes, agresivas, etc. Finalmente, consumidoras de alguna droga, de preferencia medicamentos, etc.
En este sentido, muchos chicos y chicas, al no encontrar ser escuchados y apoyados por los padres, pueden recurrir a la calle en búsqueda de respuestas. En casos las pueden encontrar, en otros no.
El consumo experimental o inicial de drogas, puede ocurrir dentro de este contexto y en grupos en los que puede haber, uno o más adolescentes, que ya experimentaron con alguna droga. Seguir su ejemplo puede ser una manera, para el o la joven, de afirmar sus expectativas, identidad o “encontrar respuestas a sus interrogantes”.
Ahora bien, ¿qué acciones parentales preventivas pueden contribuir para la prevención del consumo de drogas?
- Estar disponibles para el adolescente, física y psicológicamente, de manera que puedan ser utilizados por él para resolver creativamente las inevitables crisis y conflictos.
- Propiciar un clima familiar donde exista “comunicación”.
- Incentivar las reuniones de familia, no sólo las reuniones como fiestas y actividades sociales, sino también aquellas donde se converse, evalúen y revisen las acciones internas y externas de la familia.
Motivar, enseñar y, sobre todo, desarrollar la capacidad de autocrítica y análisis. Por ejemplo, las propagandas que incitan al consumo o los modelos que representan los personajes de la vida real o de la ficción, pueden servir para analizar el discurso social o dialogar en casa con la familia sobre temas relacionados con las drogas.
Prevenir pues es educar a través de la “comunicación”, facilitar el aprendizaje y la maduración. Es apoyar la capacidad de toma de decisiones así como el conocimiento y la incorporación de valores.
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