Drogadicción
10 Agosto 1999 | Publicado por Editor BRAHA en Para los Estudiantes, Para los Jovenes, Para los Padres, Prevención de Drogas
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Lo que padres e hijos necesitan saber
La adicción a las drogas ilícitas, al alcohol e, incluso, a ciertas drogas empleadas en medicina como los tranquilizantes o los analgésicos, y que se conocen como sicoactivas, es uno de los problemas de salud poblica más importantes en todo el mundo.
En ella pueden caer desde los niños y los adolescentes hasta los a los adultos, sin distingo de clase social o de nivel educativo. Es más, la comunidad médica ya considera la adicción como un desorden crónico que afecta a las neuronas encargadas de los procesos mentales de pensamiento, raciocinio, voluntad y placer.
El adicto no es voluntariamente adicto; más bien es víctima de un conjunto de circunstancias orgánicas y ambientales que lo conducen a seguir una línea de comportamiento y un estilo de vida que, si bien puede abandonar, le resulta muy difícil.
De hecho, actualmente losíndices de adicción a las diferentes sustancias mencionadas son tan alarmantes, que sus repercusiones, amén de afectar la tranquilidad y economía familiares, constituyen un rubro muy alto en el presupuesto, particularmente en lo que se refiere a investigación médica, prevención y rehabilitación de los adictos. Tan sólo en Estados Unidos, por ejemplo, la inversión de los últimos años ha sido de 80 mil millones de d-lares anuales.
Es por ello que trabajar en la prevención es una de las tareas más urgentes de la sociedad, comenzando por la familia, que debe estar adecuadamente informada sobre las “opciones” que se encuentran en las calles, en los círculos de amigos, en los colegios y universidades.
Buscando la salida
Siendo una enfermedad y no simplemente una costumbre o un vicio, la adicción a las sustancias sicoactivas demanda tratamiento especializado y apoyo familiar, pero, sobre todo, voluntad y deseo de superarlo de parte de quien se encuentra enfermo.
El proceso consiste en una terapia dirigida por un equipo que involucra al médico general, sicólogos y psiquiatras, quienes, junto con los familiares que rodean al paciente, le brindan el apoyo que necesita para superar la dependencia a las drogas.
La estrategia escogida y el tiempo que demande su aplicación dependerá de la severidad del problema de cada paciente. Además, aun cuando el adicto logre salir adelante y abandone el consumo de las sustancias adictivas, debe ser consciente de que su enfermedad, si bien ha sido tratada, no podrá ser curada. Haciendo una comparación, la adicción es como la diabetes o la hipertensión, no se curan pero se manejan con ayuda de tratamientos médicos y el autocuidado del paciente.
¿Por qué son adictos los adictos?
Las sustancias sicoactivas o adictivas pueden actuar en el sistema nervioso central, en virtud de la existencia de ciertos componentes de la superficie de la célula cerebtal, conocidos como receptores, sobre los cuales se fijan, para luego actuar sobre el interior de la celula nerviosa, sustancias transmisoras de impulsos normales o sustancias, como las drogas, que tambien afectan la función de la célula.
Así, entonces, la cocaína incrementa la liberación hacia el torrente sanguíneo de dopamina, una de las sustancias que transmiten los impulsos nerviosos. Los opiáceos (derivados del opio) disminuyen la actividad de un tipo particular de neuronas (noradrenérgicas), con lo que se produce incremento de la actividad generada por la adrenalina, lo cual se traduce en excitación general del organismo, y se manifiesta, por ejemplo, con dilatación de las pupilas e incremento del ritmo cardíaco.
Los alucinógenos como LSD (ácido lisérgico) activan las vías que utilizan serotonina como neurotransmisor y que controla funciones tales como el apetito y el control de los impulsos. De ahí que los adictos al LSD sean protagonistas de historias de crímenes violentos.
Las benzodiacepinas y los barbitoricos, entre tanto, actúan sobre el ácido gamañaminobutírico (GABA), una sustancia que tiene funciones inhibidoras en numerosos circuitos del sistema nervioso central.
Si usted tiene hijos, puede hacer mucho por prevenir la adicción:
Hable con ellos sobre los temas de interés de los adolescentes, incluyendo las sustancias adictivas (cigarrillo, alcohol, drogas ilícitas, medicamentos).
Infórmese bien y hágales saber a sus hijos que algunos medicamentos también pueden ser adictivos.
Muéstreles que existen muchas formas de manejar sus emociones (deporte, arte, mosica) diferentes al uso de drogas. Discuta con ellos acerca de los riesgos que implica el consumo de sustancias sicoactivas.
Refuérceles su propia autoestima, valorando sus capacidades y corrigiéndolos cuando sea necesario. Muéstreles afecto sincero.
Estimolelos para participar en actividades que los alejen de las drogas.
Si usted, padre o madre, en alguna ocasión ha consumido drogas, déjeselo saber a sus hijos, discuta con ellos su experiencia y explíqueles los perjuicios que el hábito le produjo.
Además, hable con los jóvenes acerca de las implicaciones legales de la posesión de las mismas.
Para reforzar el diálogo, los padres deben ser el primer y mejor ejemplo de sus hijos: no consumir alcohol en exceso y rechazar las drogas.
¿A quién acudir?
La adicción no es fácil de abordar y menos aún de tratar. Siempre debe ser manejada por especialistas, y en la terapia que éste decida suelen involucrarse los miembros de la familia que vivan con la persona adicta, pues la adicción crea un trastorno sicológico que afecta a todos los que están cerca del paciente.
La adicción no debe ser motivo de vergYenza, es una enfermedad. No trate de avanzar solo usted y el enfermo. Actualmente, en todos los países, existen numerosos centros e instituciones especializados en la desintoxicación y recuperación de los adictos. Nunca es tarde para pedir ayuda; lo importante es ofrecerle apoyo al individuo y que éste quiera superar el problema.
Medicamentos que causan adicción
Analgésicos: en este grupo los más destacados son la morfina y la metadona, que en condiciones bien definidas son utilizados para controlar el dolor muy fuerte, por cortos períodos, bajo estricta supervisión médica y en dosis controladas.
Tranquilizantes: diazepam, lorazepam, alprazolam y triazolam se agrupan bajo el nombre general de benzodiacepinas y constituyen un rubro de adicción muy alto. Prácticamente todos los compuestos agrupados como benzodiazepinas son adictivos a nivel físico y sicológico.
Drogas ilícitas
Marihuana: es quizá la más común en América. Proviene de la planta Cannabis sativa, la cual contiene alrededor de 400 compuestos químicos, entre ellos el tetrahidrocanabinol (THC), responsable principal del deseo o ansia experimentados por los consumidores. De esa misma planta es extraído el hachís, un fármaco más poderoso pues contiene concentraciones mayores de THC.
Cocaína: es una de las más usadas y es buscada ansiosamente por los consumidores porque les provee un estado inmediato de alerta y de euforia. Situaciones que son, en últimas, las responsables de la fuerte dependencia que se crea en los adictos. Con la pasta de coca también son elaboradas otras sustancias adictivas como crack o bazuco, que demandan el uso de fuego y solventes inflamables para ser inhalados.
Alucinógenos: la sustancia más importante dentro de este grupo es el ácido lisérgico, LSD (por sus siglas en inglés lysergic acid diethylamide), ampliamente usado en las décadas de 1960 y 1970 y que ha experimentado un marcado descenso en el uso en los últimos 20 años.
Polvo de ángel: este fármaco, empleado por los veterinarios para sedar a grandes animales, es consumida en pequeñas dosis por los adictos humanos, en quienes causa desinhibición, euforia, incremento del ritmo cardíaco y de la presión arterial sudor e incremento de la temperatura corporal.
Opiáceos: se llaman opioides u opiáceos porque son derivados del opio. Y éste de la amapola. el más conocido el la heroína.
Relacionadas con la práctica deportiva
En atención a los grandes esfuerzos que deben hacer los deportistas de competencia, muchos de ellos optan por consumir ciertos medicamentos que estimulan algunas funciones corporales pero que, al final, causan adicción.
Esteroides anab-licos androgénicos: empleados para estimular la formación de tejido muscular, están indicadas para tratar desórdenes del crecimiento, desarrollo de los huesos y ciertos tipos de anemia, así como para contrarrestar los efectos de la quimioterapia y la radiación aplicadas en cáncer. Están prohibidas en deportes y a largo plazo muestran efectos indeseables serios en el hígado y los sistemas cardiovascular y reproductivo.
Estimulantes: las principales representantes de este grupo son las anfetaminas, empleadas en el manejo médico de los niños hiperactivos. En deportes están totalmente prohibidas, y entre los efectos adversos que ocasionan se pueden enumerar vértigo, insomnio, temblores, taquicardia, impotencia sexual y sicosis.
Aminas simpaticomiméticas: estas se encuentran en medicamentos empleados para tratar la congestión de la gripa y la fiebre, así como en los indicados para el tratar el asma. De ahí que las organizaciones deportivas no permitan la participación de atletas que se encuentren bajo terapias semejantes.
Beta2-agonistas: usualmente empleados para el tratamiento del asma y otras afecciones respiratorias, son prohibidas en los deportes en píldoras, pero permitidas en forma de spray.
Analgésicos: pueden producir sensación de euforia y estimulación sicológica, su acción amplía el umbral de dolor por lo que los atletas no sienten el dolor de las probables lesiones sufridas durante la práctica.
Betabloqueadores: empleadas usualmente en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, estas drogas por algunos tiradores pues les proveen seguridad en los dedos y relajan los mosculos.
Hormonas del crecimiento: empleadas en el campo médico para tratar algunos desórdenes del crecimiento, es considerada ilegal en la práctica deportiva.
Diuréticos: son empleados para bajar de peso rápidamente en deportes que demandan un peso corporal determinado. El consumo indiscriminado y no medicado de diuréticos puede llegar a un desequilibrio de minerales como sodio y potasio en el torrente sanguíneo lo que puede llevar a padecer arritmias cardíacas, en ocasiones fatales.
Corticosteroides: empleada para tratar afecciones como asma, artritis y otras formas de inflamación. Son considerados fármacos ilegales en la práctica deportiva, a menos que sean requeridos para alteraciones como las mencionadas.
Fonte: SaludHoy - Agosto, 1999
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