La cocaína está ahí, decir NO es tu desición

10 Octubre 2008  |  Publicado por Editor BRAHA en Medicina & Salud, Para los Estudiantes, Para los Jovenes


Imprimir este Post  |  Enviar por E-mail

La cocaína es una droga derivada del arbusto de la coca, el cual crece mayormente en las montañas de los
Andes, Bolivia, Colombia y Perú. Es un alcaloide estimulante. 

Sal Hidroclorhídrica; La Gran C; “Lady”; Nieve; Coca; “Coke”; “Nose Candy”; “Snowbird”; “Free Base”
(Base Libre)

Usualmente se presenta como un polvo blanco fino. Se suele mezclar con substancias tales como talco,
maicena, anfetaminas, quinina, ácido básico, estricnina, detergentes, formol y hasta con jabón en polvo. De
ahí que su pureza fluctúe entre un 5% y un 50%. 

El “Crack” o Base Libre es un derivado de la cocaína. Se obtiene calentando el hidrocloruro de cocaína con
otras substancias. El nombre, proviene del sonido que hace la mezcla al calentarse. Se presenta en forma
de rocas blancas.

El Crack que es un derivado procesado de la cocaína, suele fumarse en pipa.

A mediados de los años 80 la técnica de producción de cocaína base en forma sólida, denominada crack
mediante extracción con bicarbonato sódico, ha permitido su distribución a bajo precio. Cuando se calienta
en una pequeña pipa, los vapores producidos se inhalan, provocando una “subida” breve pero muy intensa.

La cocaína y el crack son las sustancias más adictivas encontradas hasta la actualidad. La dependencia se
produce rápidamente, quizás en días y con toda seguridad en semanas. Los usuarios pueden
administrarse la droga continuamente durante varios días, sin comer ni dormir. La enorme disponibilidad
que supone la introducción del crack y su bajo precio, junto con la facilidad para provocar la dependencia,
ha aumentado los problemas causados por esta sustancia en todos los estratos de la sociedad,
principalmente en zonas deprimidas de áreas urbanas.

El efecto inmediato de la cocaína es una “subida” o euforia, que puede durar algunos minutos,
dependiendo de la forma de administración y de la dosis. El efecto tardío es una “caída” o depresión con
búsqueda de más sustancia. Durante el período de uso regular, el individuo se torna susceptible e irritable.
Dosis altas pueden llevar a alucinaciones o manías persecutorias, aunque esto es más frecuente con
estimulantes de acción prolongada, como las anfetaminas. Normalmente se ingieren alcohol, sedantes,
opiáceos y marihuana para combatir la irritabilidad y la ansiedad, cuando se utiliza cocaína regularmente.
Si se suprime radicalmente la cocaína, se sufre ansia intensa, depresión, apatía, fatiga y somnolencia.

ALGO PARA TENER EN CUENTA 

• Persistente uso regular con aumento de tolerancia. 

• Los intentos por detener tal uso, conducen inevitablemente a serios y dolorosos síntomas del síndrome de
privación de una droga adictiva. 

• Continua su uso a pesar del daño a los problemas físicos/psicológicos

• Comportamiento compulsivo en busca de droga.

• Necesidad de aumentar las dosis de la droga, para lograr el mismo efecto.

PROBLEMAS DE SALUD RELACIONADOS CON SU USO

La cocaína sobre-estimula el sistema nervioso y puede conducir a serios efectos secundarios, incluyendo
problemas relacionados con el corazón tal como un aumento en el latido del corazón, fibrilación ventricular,
y ataques al corazón. El uso prolongado de la cocaína/crack causa debilidad a los músculos del corazón.
Las causas de muerte más comunes son: parálisis respiratoria, interferencia con el ritmo del corazón, y
convulsiones repetidas. El uso de la cocaína también complica con porcentajes elevados la anormalidad
fetal, mortalidad perinatal, y daño neurológico. Las personas que se inyectan droga y comparten las agujas
se exponen al riesgo de contraer el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el virus que causa el
Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). 

INDICACIONES Y SÍNTOMAS DE LA PERSONA QUE CONSUME COCAÍNA

Los efectos incluyen hiperactividad, desvelo, y pérdida de apetito. Cuando se está bajando el efecto de la
cocaína/crack es desagradable: los síntomas incluyen depresión, el deseo de otra dosis, e irritabilidad. La
cocaína en el sistema puede causar que el individuo esté despierto por tiempo dilatado, seguido por sueño
prolongado. El uso continuo, trae como resultado, el no interesarse por cosas que no sean relacionadas
con la cocaína, además suele escuchar voces, tener alucinaciones, y adoptar comportamiento dominante.
El uso ininterrumpido puede resultar en paranoia o psicosis.

OTROS PUNTOS DE VISTA SOBRE CRACK Y COCAÍNA

La cocaína es una de las drogas adictivas más potentes. Una vez que una persona ha probado la cocaína,
no puede prever ni controlar hasta qué punto seguirá usándola.

Hay un gran riesgo, ya sea que la cocaína se inhale, se inyecte o se fume. Al parecer, el uso compulsivo de
cocaína puede acelerarse si la sustancia se fuma en lugar de absorberse por vía intranasal. El fumar
permite que dosis extremadamente altas de cocaína lleguen al cerebro muy rápido y produzcan un estímulo
intenso e inmediato. El usuario de drogas inyectables está expuesto al riesgo de transmitir o contraer la
infección por el VIH/SIDA si comparte agujas u otro equipo de inyecciones.

PELIGROS PARA LA SALUD

La cocaína es un fuerte estimulante del sistema nervioso central que obstaculiza el proceso de reabsorción
de dopamina, un mensajero químico que está relacionado con el placer y el movimiento. La dopamina se
libera como parte del sistema de recompensa del cerebro y tiene que ver con el estímulo que caracteriza el
consumo de cocaína.

Los efectos físicos del uso de cocaína incluyen constricción de los vasos sanguíneos periféricos, dilatación
de las pupilas y aumento de la temperatura, la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. La duración de los
efectos eufóricos inmediatos de la cocaína, que incluyen hiperestímulo, reducción de la fatiga y claridad
mental, depende de la forma de administración. Cuanto más rápida sea la absorción, más intenso será el
estímulo. Por otra parte, cuanto más rápida sea la absorción, más breve será la acción. El estímulo de la
inhalación puede durar de 15 a 30 minutos y el de fumar, de 5 a 10 minutos. Aumentar el uso de cocaína
puede reducir el período de estímulo.

Algunos usuarios de cocaína dicen que sienten desasosiego, irritabilidad y ansiedad. Se puede desarrollar
una *tolerancia notable del estímulo y muchos adictos dicen que tratan, en vano, de que la droga les
produzca tanto placer como durante la primera exposición. Las pruebas científicas indican que la potente
propiedad de refuerzo neurosicológico de la cocaína lleva a la persona al uso continuo, a pesar de las
consecuencias físicas y sociales nocivas. En casos raros, puede ocurrir muerte repentina la primera vez
que se usa cocaína o inesperada de ahí en adelante. Sin embargo, no hay forma de determinar quién
tendría predisposición a la muerte repentina.

*Tolerancia: El individuo tolera la dosis, por lo cual ésta no produce el efecto buscado, por lo cual el sujeto debe aumentar la dosis para conseguir igual efecto.

Las dosis elevadas o el uso prolongado de cocaína o ambas cosas pueden desencadenar paranoia. El
fumar cocaína crack puede producir una conducta paranoide particularmente agresiva en los usuarios.
Cuando los adictos dejan de usar cocaína, a menudo se deprimen. Eso también puede llevar a un mayor
uso de cocaína para aliviar la depresión. La inhalación prolongada de cocaína puede resultar en ulceración
de la membrana mucosa de la nariz y puede lesionar tanto el tabique nasal como para provocar su colapso.
Las muertes relacionadas con el uso de cocaína se producen a menudo como consecuencia de paro
cardíaco o ataques, seguidos de paro respiratorio.

MAYOR PELIGRO: ETILENO DE COCAÍNA

Cuando la gente mezcla el consumo de cocaína con el de alcohol, agrava el peligro que presenta cada
droga y, sin saberlo, hace un complejo experimento químico en su propio cuerpo. Varios investigadores
patrocinados por el NIDA han descubierto que el hígado humano combina la cocaína con el alcohol y
fabrica una tercera sustancia, el etileno de cocaína, que intensifica los efectos eufóricos de la cocaína y, al
mismo tiempo, tal vez aumenta el riesgo de muerte repentina.

TRATAMIENTO

El abuso generalizado de cocaína ha desencadenado un extenso esfuerzo por establecer programas de
tratamiento contra esta clase de toxicomanía. Según el perfil estatal de abuso de alcohol y drogas,* en el
ejercicio económico de 1995, en los Estados Unidos 333.359 pacientes fueron sometidos a tratamiento
por abuso principalmente de cocaína en programas subvencionados por el estado, lo que representó casi
38,3% de los internados para tratamiento. 

La más alta prioridad del NIDA en materia de investigación es encontrar un medicamento que impida o
reduzca notablemente los efectos de la cocaína, para usarlo como parte de un programa integral de
tratamiento. Investigadores patrocinados por el NIDA también están estudiando medicamentos que ayuden
a aliviar las grandes ansias de consumir droga que sufren a menudo las personas cuando están sometidas
a tratamiento por adicción a la cocaína. Actualmente se investigan varios productos para probar su
inocuidad y eficacia para tratar la adicción a la cocaína.

Además de los tratamientos farmacológicos, las intervenciones para modificar el comportamiento,
especialmente la terapéutica cognoscitiva del comportamiento, pueden resultar eficaces en reducir el uso
de drogas en los pacientes tratados por causa de abuso de cocaína. La prestación de servicios
terapéuticos en una combinación óptima para cada persona reviste importancia crítica para el éxito de los
resultados del tratamiento.

ALCANCE DEL USO

Estudio de observación del futuro (MTF) **

El estudio de observación del futuro evalúa las proporciones del uso de drogas por adolescentes y adultos
jóvenes en todo el país.

• La proporción de estudiantes de último año de secundaria que han usado cocaína al menos una vez en la
vida ha aumentado de un mínimo de 5,9 por ciento registrado en1994 a 8,7 por ciento en 1997, pero esta
cifra es menor que la máxima de 17,3 por ciento registrada en 1985. El uso corriente (en el último mes) de
cocaína por este grupo de estudiantes disminuyó de 6,7 por ciento en 1985 a 2,3 por ciento en 1997.
Además en 1997, 7,1 por ciento de los estudiantes de 10o grado habían usado cocaína al menos una vez,
lo que significa un aumento en relación con la cifra de 3,3 por ciento registrada en 1992. El porcentaje de
estudiantes de 8vo grado que usaron cocaína alguna vez en su vida, ha aumentado de 2,3 por ciento en
1991 a 4,4 por ciento en 1997.

• En 1995, 3,6 por ciento de los estudiantes universitarios egresados de la escuela secundaria de 1 a 4
años antes habían usado cocaína en el último año, y 0,7 por ciento, en el último mes.

Fonte: Asociacón Antidrogas de la Republica Argentina
Sítio: http://www.drwebsa.com.ar/aara/crack.htm


Imprimir este Post  |  Enviar por E-mail

ATENCIÓN: la publicación de los materiales en este sítio tiene como único objetivo el de servir para fuente de consulta e/o investigacón, para la sociedad, y por lo tanto no posee objetivos comerciales.


Medicina & Salud »

  • La destrucción creativa, una penosa verdad
    5 May 2010 | Texto completo

    Herbert Alexander Simon, premio Nobel en Economía 1978, analizó de manera admirable este último caso ¡desde la perspectiva decisoria del equino!, mostrando como éste desapareció porque no pudo seguir contratando al ser humano que lo conducía, cuando éste aumentó sus pretensiones porque el tractor (más productivo) le pagaba más.

  • Un estudio desaconseja el uso médico del cannabis
    10 Oct 2009 | Texto completo

    Los derivados del cannabis han perdido la batalla frente a los fármacos [...]

  • En el laberinto de las adicciones. La investigación científica
    8 Jul 2009 | Texto completo

    Mientras la legalidad o no de usar este tipo de avances científicos en los tribunales toma forma, lo que en realidad vuelve al centro de la discusión es la cada vez más amplia brecha entre el progreso de la ciencia de las adicciones, preocupada por descubrir el origen y la solución del problema, y nuestras concepciones sociales, marcos legales y opiniones plagadas de prejuicios e ideas consideradas caducas por especialistas.

Politicas de Drogas »

Cultura del Medio Ambiente »

  • El entorno social es el factor que más influye al adolescente para que comience a fumar
    10 Oct 2009 | Texto completo

    Un estudio, publicado en ‘Journal of Clinical and Consulting Psychology’, analiza las influencias interpersonales, familiares y del grupo social que pueden provocar que el adolescente pruebe el tabaco o que fume de un modo regular.

  • Comunidad, drogas y prevención
    10 Oct 2008 | Texto completo

    El ser humano por su naturaleza es un ser social; es así que se forman agrupaciones sociales, luego organizaciones e instituciones comunitarias que dan el ambiente social a los ciudadanos y ciudadanas a lo cual se le denomina “comunidad”, la misma que puede ser entendida o conceptualizada desde muchos puntos de vista, ya que no tiene una definición limitada. Es así que podemos decir que la comunidad [...]

  • Su gran amor era la cocaína
    10 Oct 2008 | Texto completo

    “Ha transcurrido algun tiempo ya desde que me fui, y me he ido porque él me ha hecho mucho daño. Hace unos años le conocí, conocerlo fue como renacer, de nuevo sonreir, y de nuevo sentirme amada.” A pesar de la gran diferencia de edad (la mía multiplicada por dos), me he enamorado y creí haber conocido a la persona [...]